Saludo a las Madres Cristianas Santa Mónica de Venezuela, Perú, Argentina y América en general – 27 de octubre de 2012


Estimadas Madres Cristianas Santa Mónica de América: Disculpas por el retraso, pero aquí me tienen para saludarlas y desearles lo mejor en el Amor del Señor.

Comienzo agradeciéndoles las oraciones por las intenciones que frecuentemente piden personas que están pasando por dificultades de todo tipo. El Señor premie su solidaridad y generosidad.

También nosotros y muchos más hemos orado por las diversas necesidades de las naciones americanas y por las dificultades que encuentra la práctica de la fe católica. Una vez más, muchísima gente demostra madurez cristiana y una confianza a toda prueba en el Señor que nunca falla. Ánimo en la construcción de una nueva América, basada en el Amor de Dios.

En este mes que ya concluye hemos comenzado el Año de la Fe y se ha llevado a cabo el Sínodo de los Obispos en Roma. Ambos acontecimientos representan una gracia extraordinaria para toda la Iglesia. Del Mensaje final del Sínodo extracto unos párrafos del número 7 referidos a las madres y la familia.

Desde la primera evangelización la transmisión de la fe, en el transcurso de las generaciones, ha encontrado un lugar natural en la familia. En ella –con un rol muy significativo desarrollado por las mujeres, sin que con esto queramos disminuir la figura paterna y su responsabilidad– los signos de la fe, la comunicación de las primeras verdades, la educación en la oración, el testimonio de los frutos del amor, han sido infundidos en la vida de los niños y adolescentes en el contexto del cuidado que toda familia reserva al crecimiento de sus pequeños.

A pesar de la diversidad de las situaciones geográficas, culturales y sociales, todos los obispos del Sínodo han confirmado este papel esencial de la familia en la transmisión de la fe. No se puede pensar en una nueva evangelización sin sentirnos responsables del anuncio del Evangelio a las familias y sin ayudarles en la tarea educativa.

… Hoy la familia… está atravesada por todas partes por factores de crisis… Precisamente por esto, nos vemos impulsados a afirmar que tenemos que desarrollar un especial cuidado por la familia y por su misión en la sociedad y en la Iglesia, creando itinerarios específicos de acompañamiento antes y después del matrimonio. Queremos expresar nuestra gratitud a tantos esposos y familias cristianas que con su testimonio continúan mostrando al mundo una experiencia de comunión y de servicio que es semilla de una sociedad más fraterna y pacífica.

A ver si este año logramos afianzar nuestra experiencia religiosa personal y familiar para que las madres y sus familias anuncien a Cristo, Salvador del mundo, haciendo de cada hogar la antesala del cielo.

Que las fiestas de Todos los Santos y la Conmemoración de todos los Fieles Difuntos puedan vivirlas en familia con la bendición de Dios, con bien y en la gracia del Señor. Un abrazo y hasta pronto, p. Ismael

.

.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: